La iglesia parroquial de Zuazo de San Millán figura bajo la advocación de San Millán.
El pórtico del templo, realizado en los años veinte del siglo XIX por Benigno de Moraza, es de estilo neoclásico, con cuatro pilastras cuadradas y frontón triangular con cruz radiante en su centro.
La portada, es una interesante obra del siglo XVI: se trata de un arco rebajado con sus cuatro arquivoltas, decoradas con fino molduraje y sostenidas por columnillas góticas; en ellas aparece incrustrada en relieve alto, una bella representación de la Anunciación, con el Padre Eterno en el centro.
La fábrica de la iglesia, de la primera mitad del siglo XVI, tiene planta rectangular con presbiterio ochavado y nave de dos tramos cubiertos por bóvedas nervadas. Los nervios del presbiterio convergen en una clave con la efigie de San Millán en relieve, con hábito monacal y un libro en sus manos.
Del siglo XVI son, también, dos elementos de sencilla y armoniosa ejecución: el coro y bajo coro, éste con arco rebajado, ambos realizados en piedra, y la singular escalera de acceso al coro y a la torre, con un moldurado helicoidal que sustituye a la típica columna central.
El retablo mayor, de estilo barroco, fue realizado a finales del siglo XVII. Contiene, en su centro y sobre el sagrario, una escultura del santo titular del templo, del siglo XVIII, vestido a la usanza de la época.
Dos son las esculturas destacables de Santa Ana: una buena talla del siglo XVI, con la Virgen y el Niño, policromada en el siglo XVIII, que figuraba en uno de los retablos laterales del templo; y una talla gótica de Santa Ana, en madera policromada y de gran tamaño, con las facciones muy marcadas, serrada o mutilada por encima de sus rodillas, hoy localizada en el Museo Diocesano De Vitoria.
Antiguas ermitas existentes en el término concejil y hoy desaparecidas son las dedicadas a San Roque y Santo Toribio de Liébana.
La población dio nombre a un linaje, los Zuazo, con notables influencias en la Llanada oriental y, en concreto, en Salvatierra. Su escudo se conserva en una casa de la calle San Millán (brazo con dedo índice señalando una banda con la leyenda “Verdad” engolada por dos cabezas de bestias, sobre la cual aparece un águila cebada a su presa).
En otros dos edificios del caserío de la localidad podemos apreciar la presencia de piedras armeras: en la calle del Arco, sobre un arco de medio punto cegado, figura un pequeño escudo del siglo XVI con dos zorros y dos árboles en sotuer; y en el centro social y sala del Concejo se conserva una cruz griega con una imagen de la Virgen en su centro con cinco estrellas por corona y, a sus pies, el escudo de los Vicuña adoptado a partir de 1614 por la familia.